Semillas de Tomate

semillas de tomate

Los tomates son uno de los frutos más utilizados en la cocina a nivel mundial. También es empleado para otros fines como el mejoramiento de la salud mediante el aprovechamiento de sus propiedades. Esta maravillosa planta se obtiene a partir del cultivo de las semillas de tomate; granos que se pueden encontrar en el interior de las bayas que esta misma da como fruto. 

Características físicas de las semillas de tomate

Si partimos un tomate por la mitad inmediatamente podemos notar una gran cantidad de granos dispuestos en el centro del fruto y envueltos por una sustancia más acuosa que la pulpa de las paredes. 

Las semillas de tomate se caracterizan por ser de forma lenticular, es decir que son delgadas y aplanadas. Constan de unos 5 mm de diámetro y en su interior contienen el embrión en un extremo y el resto se compone del endospermo que lo nutre. 

Estas semillas tienen una duración muy variante que en realidad depende de factores tan importantes como lo son los cuidados y el almacenamiento que se le de. 

semillas de tomate

Orígenes del tomate

Los orígenes de las plantas de tomate fueron en el territorio que abarca desde Colombia hasta Chile y se presume que la distribución a todo el continente fue gracias al traslado de las semillas de tomate por parte de los distintos pobladores.

A pesar de que la introducción de estas plantas al continente Europeo se dio durante el siglo XVI, no fue sino hasta el año 1900 que empezó a emplearse como alimento para el consumo humano.

Variedades de tomate

Las variedades que existen de esta planta son realmente gigantescas, es por esta razón que hoy en día es posible encontrar frutos con características diferentes en cuanto al tamaño, forma, color y sabor. Se estima que son más de 60 las especies que son comercializadas a lo largo del mundo; sin embargo los especialistas sugieren que es muy posible que otra buena cantidad se encuentren en estado silvestre en distintas zonas del mundo. Las más conocidas son:

Cherry

Es una de las variantes más conocidas, mide entre 1 y 2 centímetros de diámetro y es ideal para el consumo en fresco sin tener que cocinar.

Bella rosa

Esta se trata de una especie con gran rendimiento comercial, pues sus frutos son grandes de color rojo brillante y las plantas suelen ser altamente resistentes al ataque de plagas y enfermedades. 

Ciruela negro

Las plantas de este especie crecen a grandes proporciones de tamaño, sus frutos son ovalados y de color oscuro.

Roma

Se tratan de una variante muy especial, pues tiene forma parecida a una pera, son muy carnosos y en su interior contienen una poca cantidad de semillas.

Extracción de las semillas de tomate

Primero que nada es importante tener en cuenta que se deben seleccionar tomates maduros y sanos para que las semillas posean estas mismas características. Una vez escogido el fruto a usar se lava muy bien con agua y se le realiza un corte transversal por la mitad del mismo. 

Al abrir el tomate podemos notar que los diminutos granos se encuentran mezclados con un líquido gelatinoso de color rojo claro; retiramos este contenido con los dedos o con la ayuda de una cuchara procurando sacar todas las semillas disponibles, colocándoles en un recipiente. Luego agregamos una cantidad de agua similar a la cantidad de semillas y líquido gelatinoso colocados en el envase; y lo llevamos a un lugar para que repose destapado por 4 o 5 días y se produzca una especie de fermentación que separará los granos del líquido espeso. 

Es normal si durante este paso se forma una capa blanca de hongos en la superficie del líquido, esto es el indicativo de que las semillas se encuentran libres de la sustancia y que ya podemos lavarlas. Para realizar esto solo vertemos el contenido del recipiente en un colador y agregamos varias veces agua hasta que los residuos se hayan eliminado por completo. 

El paso final del proceso de extracción consiste en disponerlas en una superficie lisa para que se sequen a temperatura ambiente sin exponerlas al sol directamente; esto llevará unas 24 o 48 horas. Cuando estemos seguros de que ya están secas se pueden almacenar en un frasco tapado y en un sitio oscuro hasta que se vayan a utilizar.

¿Como se germinan las semillas de tomate?

El proceso de germinación para las semillas de tomate inicia con un hidratación de los embriones para que se produzcan las actividades enzimáticas necesarias para el brote de estos hacia el exterior. Esto se logra disponiendo de los pequeños granos encima de una servilleta humedecida, luego se dobla el papel para que los cubra y se agrega otro poco más de agua para que estén empapados. Es importante colocarlas separadas para que cada embrión tome el agua que necesita para nutrirse. Posteriormente se introducen en un recipiente, se tapan y se llevan a un lugar donde no les llegue el aire ni la luz del sol para que salga la radícula al cabo de 4 o 5 días. Se debe tener en cuenta que cada día es necesario abrir el recipiente para renovar el aire del interior por los menos 5 minutos. 

Después de pasadas 24 horas de su germinación se llevan hasta los semilleros designados introduciendolas superficialmente en el sustrato o tierra; procurando que se ubiquen en sitios donde les llegue la luz solar pero no de manera directa para evitar que mueran quemadas las plántulas. 

Requerimientos del cultivo de semillas de tomate

Suelo

Los suelos dispuestos para la siembra de las plantas de tomate no requieren de condiciones especiales más que de un buen drenaje y un ph ligeramente ácido

Temperatura

Para que las semillas de tomate germinen y se desarrollen las plantas adecuadamente es necesaria una temperatura diurna de 20 y 30°C y una nocturna de 10 y 17°C.

Luminosidad

Después de establecida la planta necesita de la energía que le proporciona el sol para seguir desarrollándose por lo que debe estar expuesta a los rayos solares. 

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